Diez formas para mejorar como padres

Crianza

11/05/2017


Madre con hijos jugando en la cama

No cabe duda de que todos queremos mejorar como padres, pero a veces nos saturamos con toda la información que recibimos y empezamos a dudar sobre qué hacer o cómo. No sabemos si alguien tiene la fórmula secreta para ser buenos padres, sea lo que sea eso, pero lo que sí tenemos es una lista en la que hemos reunido unos cuantos buenos principios. Pueden parecer ideas muy básicas, y lo son, pero no es nada fácil ser constante a la hora de aplicarlas.

 

1. Confía en tus instintos.

Nadie nace aprendido, pero tenemos la tendencia a tapar nuestro instinto bajo toneladas de informaciones acerca de todo: la alimentación, las horas de sueño, las posibles enfermedades, los modelos educativos… Con frecuencia sólo conseguimos una mayor incertidumbre. Date cuenta de que, como cualquier animal, tenderás a hacer lo correcto. Tú conoces a tu hijo mejor que nadie, sigue tu instinto y aplica el sentido común

 

2. Prepárate para el cambio.

“Pero, ¿desde cuándo no te gustan los espaguetis?” La crianza de los niños está llena de situaciones nuevas e inesperadas, casi siempre ligadas al crecimiento y la evolución de nuestros hijos. La flexibilidad debe ser tu herramienta de cabecera para saber reaccionar y adaptarte a cualquier circunstancia; muy pocos principios son inamovibles. Pensar en que todo es temporal y cada fase genera cambios y nuevos hábitos te ayudará.

 

La crianza es un proceso continuo de cambio que hay que disfrutar

Estar en familia

3. Disfruta con tus hijos.

Ser padre es una tarea larga y exigente, plagada de preocupaciones y sinsabores. Pero no dejes que eso te impida ver todos los buenos momentos que te aporta. Procura disfrutar de todos esos pequeños momentos que vives con tus hijos y dejar a un lado lo cansada/o o preocupada/o  que estás. Ellos también gozarán de cada minuto de atención feliz que les des.

 

4. El arte de la inacción.

Muchos filósofos han señalada la inacción como la clave de la felicidad. No sabemos cómo serían los hijos de Buda o si tenía, pero es una buena idea no anticiparse a sus pequeños caprichos, no sobreprotegerlos, no saturar sus agendas y dejarlos en cierta manera a su aire. Aunque no lo parezca, cierta dosis de aburrimiento es uno de los mejores recursos para la formación de un niño.

 

5. Keep calm & sentido común.

No te creas eso de que es el menos común de los sentidos, todos tenemos. Lo que pasa es que a veces no le hacemos mucho caso, sobreestimulados como estamos con tanta información y métodos de crianza diferentes. En última instancia, respirar profundamente, contar hasta tres y replantearse el problema que nos tiene bloqueados nos ayudará mucho a salir adelante.

 

6. Aprendiendo de los errores.

Es un principio que tú también debes aplicarte, pero nos referimos ahora a tus hijos. Déjales que cometan errores. El principio de ensayo-error es básico en cualquier proceso de aprendizaje y, además, las pequeñas decepciones y contratiempos del día a día les ayudan a aprender a enfrentarse mejor a otros problemas mayores que tendrán que enfrentar cuando vayan creciendo y gestionar su frustración.

 

7. Evita las comparaciones.

Ningún niño es igual que otro. Compararlos constantemente con otros niños no es bueno ni para ellos ni para ti: te ahorrarás preocupaciones innecesarias y a ellos también. Evita también el etiquetado (“qué mal te portas”, un ejemplo clásico), muchas veces tiene el efecto contrario al que deseas conseguir. Haz la prueba un día e intenta dar por hecho que se portará bien. Te sorprenderá cómo cambia tu forma de ver la situación. 

 

8. La comida no es un premio.

Ni un castigo. Independientemente de cómo consideres adecuado alimentar a tus hijos, ten en cuenta que comer es un hecho cotidiano que no tiene por qué convertirse en un arma o un problema mayor en la relación familiar. No la uses para complacer a tus hijos o como una distracción, ni te obsesiones con la cantidad ni los horarios. 

 

9. ¿Qué es realmente el mal comportamiento?

Con frecuencia, tras lo que llamamos mal comportamiento se oculta un deseo por llamar la atención de los padres. Conviene buscar un equilibrio entre la sana desatención y una atención amorosa, con el diálogo como principal herramienta de comunicación entre vosotros.

 

10. Predica con el ejemplo.

Seguro que ya te habrás dado cuenta de que tus hijos se fijan en todo y tienden a imitar todo lo que hacen los mayores. Pues eso. Es muy complicado pedirle a un niño que se comporte de una determinada manera si ve que a su alrededor se hace lo contrario.

 

En realidad, el trabajo de los padres se aprende a diario y no existe un método universal válido para todos los casos, porque cada niño y cada padre y madre son distintos. Debemos tratar, en cualquier caso, de hacerlo lo mejor posible en cada momento, y nunca, nunca, darnos por vencidos.

 

 

Comentarios

Nombre
abdelhakim

hola mucho gusto ok, claro entiendo todo pero siempre dios es una palabra muy gigante , en todo en lo que vivemos gracias a el y su poder , solo que aveces hay que tener muchas fuerzas de llevar las cosas de educacion para delante yasta , asi son las cosas en todo el planeta oniversal que vivemos , dejamos las cosas que se lleven con dios el es mas grande milagroso y un ejemplo nosotros vivimos en su gran cuerpo global asi estamos hechos , en fin no hay que tener miedo a nada pero con la mentalidad que nos dio dios es un poder muy grande , y solo hay que pensar siempre yasta , asi nos hacemos mas grandes siempre con dios poderoso y tener mucha fe . cracias saludos y besos muchos. cordial saludo

Añadir nuevo comentario


Síguenos

     

Suscríbete a la Newsletter

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra política de cookies. Más información aquí.