Comunicación entre padres e hijos

Crianza

06/11/2017


madre besa a hijo

La comunicación entre padres e hijos es una pieza fundamental en el engranaje de la convivencia familiar y social, así como de su formación como adultos.

¿Tienes a veces la sensación de que tus hijos no te escuchan? Bueno, no eres la única o el único. De hecho, es probable que estés en lo cierto y que muchas veces no lo hagan, sobre todo a partir de la repetición número mil. Por cierto, ¿te has parado a pensar si tú los escuchas a ellos?

Las complicaciones aparecen sobre todo cuando el niño empieza a pasar tiempo lejos de los padres, cuando va a la escuela básicamente. Entre los 5 y los 12 años (desde que se fijan las competencias comunicativas básicas hasta la adolescencia) la comunicación es un elemento clave en la relación entre padres e hijos.

Ojo: esto no es una guía para que tus hijos te hagan caso y te obedezcan. Eso no es hablar con tus hijos, en todo caso es hablar a tus hijos. No obstante, algo tiene que ver: la comunicación (intercambiar información, pero sobre todo establecer lazos de comprensión mutua) es un pilar fundamental para conseguir eso otro de la atención y la obediencia.

 

Comunicación, teoría y práctica

Casi siempre somos nosotros los que dejamos de lado la comunicación con nuestros hijos, normalmente a edades tempranas (0-6 años). O estamos demasiado ocupados dando órdenes, o no sabemos cómo mantener conversaciones con ellos (¿de qué hablar con un niño de cuatro años?). Si esa incomunicación se convierte en costumbre nuestro hijo ya no esperará de nosotros grandes dosis de comunicación y buscará a otras personas para hablar (amigos) o simplemente estará “a lo suyo”.

Claridad, firmeza, amabilidad y respeto serían las bases sobre las que construir una comunicación sana con tus hijos. Ten estos principios presentes para evitar los pecados más habituales de los padres en los que todos caemos alguna que otra vez:

  • Autoritarismo (resolver la comunicación a base de imposiciones, amenazas y gritos).

  • Culpabilización (una interacción plagada de críticas, reproches y “telodijes”).

  • Ninguneo (restar importancia a los problemas de los hijos).

  • Sermoneo (decir a los hijos lo que deberían hacer).

Todo eso está muy bien, pero necesitamos indicaciones un poquito más prácticas, ¿a que sí? Bueno, para eso hemos elaborado esta pequeña lista de consejos para mejorar tu comunicación con tus hijos: 

  • Mantén la calma en momentos difíciles. Si eres asiduo del blog verás que lo repetimos bastante. Y no nos cansaremos de hacerlo.

  • No te “olvides” de hablar con tu hijo creando un momento diario de comunicación de unos cuantos minutos para ello (cuando lo lleves al cole o justo antes de cenar, por ejemplo).

  • Practica la escucha activa, o sea, procura averiguar sus sentimientos o su punto de vista y valóralo como si hablases con cualquier otra persona.

  • Pregunta en vez de ordenar. A los niños les gusta ser tenidos en cuenta y verse involucrados en la toma de decisiones.

  • Miraos a los ojos. Verás qué impacto tiene.

  • Atención al sarcasmo, el doble sentido y al lenguaje no verbal.

  • Utiliza mensajes cortos y sencillos si lo que quieres es dejar claro algo.

  • Empatiza, empatiza, empatiza (otro comodín de la casa). Ponte en su lugar para comprenderlo mejor.

 

madre e hija hablando

Capacidad comunicativa

Hay otra faceta en todo esto: la capacidad comunicativa de tus hijos irá creciendo y haciéndose más elaborada para poder expresar ideas o sentimientos complejos. Es muy recomendable y gratificante participar activamente en ese proceso; puedes explicarles expresiones del lenguaje cotidiano, jugar a utilizar palabras que nunca ha oído o, cuando vayan creciendo, contarles tus propias experiencias y sensaciones cuando tenías su edad.

Es una buena manera para descubrir posibles problemas de comprensión y expresión que de otra manera pueden permanecer ocultos y tener mucho que ver con el desempeño escolar. Muchas veces son fácilmente solucionables con lecturas o ejercicios de lectoescritura específicos, aunque otras veces puede ser aconsejable consultar a un especialista (profesores, psicopedagogos, logopedas…).

En todo caso, la comunicación entre padres e hijos está plagada de silencios, negativas, enfrentamientos, reproches… Hay que asumir que la relación también implica todo eso. Que no se comunicará contigo como con uno de sus amigos, lo cual no es malo en absoluto: que forma parte de su largo camino hacia la edad adulta.

 

Fuentes: 

Connecting with your child | Aha Parenting
How to Talk so Kids Will Listen...| Adele Faber & Elaine Mazlish
Cómo hacer que tu hijo te escuche | De mamas y papas 

 

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