5 Ideas para reforzar la autoestima de tu hijo

Psicología

15/12/2016


niña posa frente a una pizarra

A veces pensamos que solo con decir a nuestros hijos lo bien que hacen algo de vez en cuando, les estamos ayudando a reforzar su autoestima y que se desarrolle fuerte y sana. Puede que con algunos niños esto funcione, pero puede ser que con otros, se necesite de una ayuda extra para conseguirlo.

En este artículo os proponemos 4 ideas para reforzar la autoestima de tu hijo y hacer que crezca seguro de sí mismo y confíe en sus posibilidades. Nuestro objetivo será proporcionarle las herramientas necesarias para que por sí solo comience a construir su propio “yo”.

 

Ayúdale a construir un ‘vocabulario emocional’ con tu ejemplo

Las niñas suelen estar más en contacto con sus emociones y les es más fácil a priori expresar o contar sus problemas que a los niños. Esto por supuesto es una generalización, y cada niño o niña es diferente y puede no seguir este patrón en absoluto.

Podemos ir trabajando para que nuestro hijo o hija vaya construyendo un vocabulario emocional adecuado. ¿Cómo? Pues la mejor forma y más rápida es con nuestro propio ejemplo. Si como padres escondemos nuestras emociones frente a nuestros hijos, nunca les enseñaremos a contar o compartir sus problemas. Si hemos tenido un mal día en el trabajo, podemos compartir con nuestros hijos que estamos tristes, decepcionados, enfadados por lo que nos ha pasado. De esta forma, entenderán muchas de nuestras reacciones y en más de un caso nos sorprenderán mostrando altas dosis de empatía.

Si nuestros hijos son todavía pequeños, podemos ir jugando a identificar expresiones en fotografías de revistas, películas o series y hacerles preguntas como ¿Crees que fulanito estaba contento o triste después de que menganito se comiera su chocolatina? De esta forma, irán aprendiendo a identificar mejor sus sentimientos y este es el primer paso para que puedan compartirlos o pedir ayuda para resolverlos.

Si nuestro hijo/a se acostumbra a expresar sus sentimientos de esta manera, con el tiempo le costará menos hacerlo e irá aprendiendo de los problemas que surjan. Hacer que los niños vean de manera fácil hablar de sus problemas nos ayudará como padres a entenderles mejor, y a ellos a afrontarlo sin dramas.

 

El físico no es todo

El físico ha sido y es uno de los problemas más comunes que aparece en la preadolescencia y/o adolescencia. La sociedad en la que vivimos nos bombardea con imágenes y mensajes de que tenemos que ser altos, fuertes, guapos y delgados para poder ser alguien o triunfar en la vida. Es un trabajo duro poder luchar contra esta influencia tan potente, por eso cuanto antes empecemos a trabajar y fomentar cualidades que nutran su interior mucho mejor.

¿Sabéis cómo lo haremos? De nuevo con nuestro ejemplo. Si en casa comentamos mucho lo guapa o lo delgada que está fulanita o cómo ha engordado el actor de la película, estamos sin querer fomentando que nuestros hijos le den importancia al físico y al exterior. Si por el contrario, nuestros comentarios o nuestras conversaciones con ellos se orientan más hacia valores internos de personas como logros, la fuerza de voluntad, la curiosidad, la bondad, las ganas de ayudar a los demás, etc… aprenderán que esos valores son importantes y admirados por otras personas.

Cuando nuestros hijos muestren ellos mismos estos valores o inicien conversaciones admirando estos valores en otras personas, reforzaremos su actitud con premios positivos (escucha, atención)  y si por el contrario sus acciones dan más importancia al físico, les haremos saber nuestra opinión y no reforzaremos con premios.

 

Smileys emociones

Ayúdale a crear su “yo”

A veces debido a nuestra rutina diaria, las prisas, los quehaceres de casa, etc… nos olvidamos de que nuestros hijos van creciendo y van adquiriendo habilidades que hemos de fomentar, y hemos de ir “actualizando” sus nuevos progresos para poder ayudarles a que los vayan trabajando.

Por ejemplo, hemos de permitir que nuestro hijo tome decisiones que afectan a su persona y dejar de imponerles las nuestras. Podemos ofrecernos para darle nuestra opinión y mostrarle las consecuencias de su posible elección. Esto le ayudará a que en el futuro, crea en sí mismo y sepa tomar decisiones.

Cuando estamos con otros adultos, a veces tendemos a considerar cualquier interacción por parte de nuestros hijos como una interrupción o a hablar de ellos como si no estuvieran ahí. Esto afecta negativamente a su autoestima, ya que le mostramos que preferimos a otras personas y nuestro comportamiento cambia respecto a ellos. Para evitar esto, si nuestro hijo está a nuestro lado en una conversación, podemos incluirle en la conversación, pedirle su opinión o que cuente alguna anécdota.

Reserva 10 minutos al día para conectar con tu hijo/a. Interésate por saber cómo le ha ido su día,  por cosas que le interesen (amistades, hobbies, deporte) y hazle preguntas que le inviten a reflexionar sobre conductas u otros temas que vayan surgiendo. Estas pequeñas conversaciones, os servirán para que vuestra relación sea muy estrecha, conocer más a tu hijo y para ir reforzando su “yo”.

 

Búscale un trabajo

Sí, has leído bien. Darle pequeñas responsabilidades a los niños, ha demostrado que favorecen su autoestima y fomenta que sean más responsables. Pueden ser tareas para ayudar a sus abuelos, tíos, amistades …y de paso ganar un dinero extra, y aprender que las cosas conllevan un esfuerzo y un ‘saber hacer’. Con esto también verán que confiamos en ellos y que pueden hacer cosas por sí solos.

 

Deshazte de tus expectativas como padre

Hemos de tener claro que nosotros mismos creamos nuestras expectativas y nuestros hijos son totalmente ajenos a ellas. ¿Qué pasa si nuestro hijo se ha aburrido de tocar el piano y ya no quiere hacerlo más? Quizás fuimos nosotros que nos emocionamos y nos precipitamos comprando un piano antes de saber si realmente este interés se mantendría. ¿Qué pasa si a tu hijo no le gusta jugar al fútbol o hacer ningún deporte? ¿Qué pasa si le gusta jugar con las niñas a juegos de niñas? ¡Pues no pasa nada!

Como adultos, hemos de tener claro que ellos están experimentando, probando nuevas actividades y definiendo su propia personalidad y tener esto muy claro. Nuestras expectativas, aquí no tienen nada que hacer ya que si se las imponemos, no estaremos permitiendo que sean ellos los que elijan, y en el futuro tomarán sus decisiones basadas en las expectativas de los demás.

Cada niño tiene sus gustos y este hecho no indica nada más que hacen lo que quieren cuando quieren, algo en lo que los padres debemos apoyarles y animarles a que sigan así. No olvidemos que un niño feliz con lo que hace hoy será un niño confiado y más seguro de sí mismo mañana.

 

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